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El pasado de Aznar

Aznar, con 16 añitos: ¿No cree, usted, que teniendo un apellido de gran fuerza política como el que tengo; teniendo familiares como tengo en los mas altos cargos políticos de la Nación, prácticamente; teniendo un historial falangista en mi familia como el que poseo: no cree, usted, repito, que para mí hubiese sido más fácil el irme al Movimiento y estar de convidado, que el estar listo para militar al lado de los “falangistas independientes”?
Ésta y otras perlas en www.aznar.net

8 respuestas to “El pasado de Aznar”

  1. jessango Says:

    Que se puede esperar de alguien asi?

  2. mario_bcn Says:

    Interesante pasado el de Aznar, es una de esas personas que gustan de desacreditar al oponente a base de mentarle sus antepasados políticos. Así lo hizo con Izquierda Unida en las manifestaciones contra la guerra; con los partidos nacionalistas en las elecciones catalanas y, constantemente, en su lucha por derrotar al PNV sacando a relucir las ideas de Sabino Arana. Es por ello por lo que, basta que el Estado se apresta a conmemorar el XXV aniversario de la Constitución, creo llegado el momento de rememorar lo que de la misma opinaba por aquel entonces el actual presidente del Gobierno español, al tiempo que realizamos un sucinto repaso a su camaleónica trayectoria ideológica. De pasado político precoz, en su juventud Aznar milita en el Frente de Estudiantes Sindicalistas, una organización “ultraderechista de impronta católica” heredera de la Falange fundacional. Es tal su orgullo por el paso dado, que en 1969 escribe lo siguiente en la Revista SP: «Yo como joven y habiéndome llegado un ejemplar de las Obras Completas de Primo de Rivera he tomado la decisión de militar al lado de los Falangistas Independientes, la auténtica encarnación del pensamiento joseantoniano». Intimamente ligado a los precursores del Antiguo Régimen, ya como secretario general de Alianza Popular por La Rioja, en un artículo publicado en 1979 por el diario “La Nueva Rioja”, Aznar califica de «vientos de revancha» el gesto de varios ayuntamientos de proceder a la retirada de rótulos de las calles con nombres franquistas: «Las calles dedicadas a Franco y a José Antonio lo estarán a partir de ahora a la Constitución. Y no hemos hecho más que empezar. Se dedican a borrar la historia, incluso el Ayuntamiento de Guernica ha retirado la medalla de la villa, así como todos los honores concedidos, al anterior Jefe del Estado que aunque moleste a muchos gobernó durante cuarenta años y se llamaba Francisco Franco. Como aún les parecía poco deciden exigir responsabilidades al Gobierno alemán por el bombardeo de la ciudad. Hace 42 años».Es en ese año y en el mismo periódico, donde Aznar comienza a dar muestras de su más impertérrito deseo por desacreditar todo aquello que los españoles habían refrendado democráticamente un año antes en las urnas: la Constitución y el Parlamento. Escritos en los que el actual presidente abomina del contenido y espíritu de la Carta Magna, de la que dice “se ha hecho a espaldas de la sociedad”: «Hay una enorme masa de españoles que esperanzados ante el cambio político se sienten hoy decepcionados y defraudados» [18-2-79]. Aspectos tales como la educación, la economía o el derecho a la vida quedan, a juicio de Aznar, difusamente amparados por una Constitución a la que llega a tildar de ambigua: «Tal y como está redactada la Constitución, los españoles no sabemos si vamos a poder escoger libremente la enseñanza que queremos dar a nuestros hijos o nos encaminamos hacia la escuela única» [23-2-79]. «Que nuestra democracia tiene graves defectos y fallos es un hecho evidente: unos sancionados por una Constitución demasiado ambigua y otros por reiteradas prácticas viciosas de lo que se entiende por política democrática» [30-9-79].En la actualidad reacio a que en el Parlamento se debatan materias de hondo calado político y social como el Prestige, la guerra de Irak o las comisiones de investigación, la hemeroteca nos muestra a un Aznar contrariado por el, en su opinión, escaso protagonismo que los partidos mayoritarios de entonces daban a esta institución: «Durante este bienio no ha habido un Parlamento que merezca tal consideración. Baste pensar cómo fueron aprobados en bloque apartados, artículos, capítulos y títulos del texto constitucional sin que se desarrolle un solo debate ante los españoles» [23-2-79]. «El Parlamento tiene una función y debe cumplirla. Es pieza fundamentalísima y si se le hurta sus funciones, en otra parte se tendrá que hacer. Téngase en cuenta para que luego no vengan los lamentos» [25-7-79]. De las ‘reivindicaciones regionalistas’, como gustaba de decir, y de la estructuración que de las comunidades autónomas hace la Carta Magna, Aznar opinaba: «Tenemos los españoles ante nuestros ojos un tema de gravísima magnitud: el de las llamadas autonomías. En lugar de concebir un plan serio y responsable de organización territorial de España, se ha montado una charlotada intolerable que ofende al buen sentido. Lo que se requiere [para solucionarlo] es una política clara, decidida, valiente y con miras nacionales. Está demostrado que perder la mano en estos temas significa perder la partida. La ley de la grandeza de España también pasa por su unidad» [30-5-79]. Será por ello por lo que la misma noche electoral en la que el Partido Popular consigue la mayoría absoluta, y sin percatarse del piloto encendido de un micrófono, Aznar asevera eufórico a los que le rodean: “Vamos a acabar con este coñazo de las autonomías”.Reflexiones todas estas que cobran una especial relevancia al conmemorarse el 25 aniversario de la aprobación de la Carta Magna. Este es el presidente que gobierna hoy al amparo de una Constitución contra la cual votó en su día; que somete el articulado a una utilización partidista y patrimonialista, acorde a sus intereses, usurpando todo protagonismo a las instituciones nacidas por y para el debate. Un presidente al que le caen anchas las máximas imprescindibles que rigen todo sistema democrático: que la soberanía reside en el Pueblo, que la separación de poderes debe quedar preservada, que la libertad de expresión jamás será suplantada y que todo no vale en la lucha contra el terrorismo. Sin embargo, de qué asombrarnos, si nada más ser ratificado el texto por las urnas, Manuel Fraga ya mostró su firme propósito de reformarlo en cuanto llegaran al poder.
    ¿Como se atreve este heredero de las falanges, antiguos socios de Hitler y Mussolini hablar así de los socilaistas?
    A ver si ahora le quitan ya de una vez la subención a la fundación Francisco Franco Bahamonde. ¡Verguenza les tenía que dar!

  3. Lopez Says:

    Creo que el señor Aznar tiene todo el derecho del mundo a profesar la ideología que le parezaca, sea esta el falangismo, el fascismo, el comunismo…dado que estamos en un sistema democrático cuya principal tarea, aparte del bienestar de todos los españoles, es el de asentar el respeto a todas las ideologías.

  4. mario_bcn Says:

    LE recuerdo al que ha resopndido a mi comentario que, el fascismo en Europa esta prihibido por ley, así como cualquier simbolismo relacionado con el mismo. Aznar exige a otros lo que en no ha dado, que es respetar y creer en las reglas democráticas. Ese señor es un fascista enmascarado en un partido supuestamente democrático que, cada vez demuestra más que de democratico tiene bien poco. TOdo sea por recuperar el poder, a joder el país, a dividirlo y lo que haga falta.
    PP=AP=Falange=Fascismo…yo lo prohibiría.

  5. Navarro Says:

    El señor Aznar es responsable de este a no ser que se huviera arrepntido publicamente pero de todas formas el ha dicho que el es liberal a si que seguramente sino lo ha dicho si que se a arrepentido mas o menos al decirse liberal ya que el fascismo repudia al liberalismo.En segundo lugar el señor Aznar puede interpretar una foram de organizacion territorial para el pais que el considere mejor dentro de los limites del estado unitario descentralizado que permite que las comunidades tengan mas o menos competencias siempre con un limite constitucional y por ultimo qerria decir que aznar como liberal es nacionalista español y los liberales cren que la mejor forama de gobierno es la centralista para que la nacion se desarroye como algo sagrado e inalienavle

  6. javier Says:

    Porque no indagais en la juventud de carrillo, por ejemplo, o los que celebran la “memoria historica”, si lo haceis vereis la sorpresa que os llevais.Que malos son los que ganaron, y que buenosl los que perdieron.Deberiais preguntaros que hubiese pasado si la tortilla fuese al reves, bueno pensandolo bien, NO HAY MAS QUE MIRAR EL MUNDOPARA VER LO BIEN, HONRADA, HUMANA, Y LUCHADORA POR LOS TRABAJADORES QUE ES LA IZQUIERDA

  7. Nombre Obligatorio Says:

    ¿Es cierta o es falsa la atribución a Aznar de la frase “Vamos a acabar con este coñazo de las autonomías”? ¿Donde se supone que está semejante babosada?

    Nombre Obligatorio

  8. jbhjk Says:

    que si que si, que todos los del PP son unos fachas!!! q aburidos me teneis rojillos con vuestras gilipolleces!!
    Aznar asesino bla bla bla! xq no dejais de hacer el capuyo y dejais la demagogia a un lado!
    LEER! q os hace falta!

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